Tragedia en río Muerto

Acaba de morir un obrero trabajando. Un hijo, un padre de familia, un esposo, un amigo. No lo conozco. Sólo sé que era una persona con el mismo derecho a vivir que cualquiera de nosotros. Quedó atrapado bajo un talud de tierra que se desmoronó en la esperada obra que se inició en los últimos días en el puente sobre el Río Muerto en el Corte (sobre la ruta a San Javier). Una obra necesaria. Pero esto hoy no es lo importante. Lo importante es lo irreparable de esa vida que se perdió trabajando. Trabajando sin las condiciones necesarias de seguridad establecidas por protocolos. Se demoró en llegar. Es cierto que el tránsito tucumano no facilita las cosas, básicamente por desconocimiento de las señales y maniobras básicas de tránsito. Los que presenciaron lo sucedido se abalanzaron para desenterrar al trabajador. Sólo se veían sus piernas. No tenían idea de cómo estaba dispuesto el tronco y la cabeza de la persona que se asfixiaba. Cuando lograron sacarlo, los desesperados e inexpertos ejercicios de reanimación realizados no fueron suficiente. Llegaron tarde; como el servicio de emergencias, como las medidas de seguridad que se implementarán a futuro (o no), como todo en esta sociedad en la que la que miramos para otro lado mientras no nos metan la mano en el bolsillo. Cuánto dolor evitable, cuánta impotencia, qué triste final.

Gabriela Paula Lupiañez

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Defender al inocente

Mucho se habla de las próximas elecciones. Debatimos en familia, en un café y entre amigos, y hasta discutimos. Pero en estas elecciones se debate un tema moral: dos presidentes enfrentados en las próximas elecciones y los dos se expresaron a favor del aborto. Por el bebé que no tiene voz es esta carta. El acto moralmente bueno supone a la vez la bondad del objeto, del fin y de las circunstancias. Una finalidad mala corrompe la acción, aunque su objeto sea de suyo bueno. El objeto de la elección puede por sí sólo viciar el conjunto de todo el acto. Es, por tanto, erróneo juzgar de la moralidad de los actos humanos considerando sólo la intención que los inspira o las circunstancias (ambiente, presión social, coacción o necesidad de obrar, etc.) que son su marco. Hay actos que, por sí y en sí mismos, independientemente de las circunstancias y de las intenciones, son siempre gravemente ilícitos por razón de su objeto; por ejemplo, el homicidio y peor aun el matar a un inocente. No está permitido hacer el mal para obtener un bien.  Es lo que llamamos el fin no justifica los medio. Es ilegítimo condenar a un inocente para salvar un pueblo. Es que pido a todos ayuden a debatir este tema ya que en las próximas elecciones es obligación elegir en libertad y no por miedo. Por esos bebes inocentes que no tienen voz.

María Ofelia Sal

La Madrid 486 primer piso oficina 17, San Miguel de Tucumán

Plaza Bernabé Aráoz, Monteros

El actual monumento, la Fuente, adornada con cuatro animales mitológicos a los que se les llamaba “delfines”, fue colocado con motivo de la celebración del Primer Centenario de la Independencia, e inaugurado el 9 de julio de 1916, durante el progresista gobierno municipal del intendente Rodolfo Porcel Bueno (1879-1922), comerciante nacido en España, afincado en esta ciudad desde su adolescencia y fallecido a temprana edad. Se casó en segundas nupcias con Josefina Bulacio Núñez “niña que descollaba por sus méritos, sus virtudes y su belleza” al decir de un contemporáneo. Fue presidente de la Sociedad y Biblioteca “Bartolomé Mitre”, Sociedad Española, concejal, intendente y por sobre todo hombre probo, ejemplo de político decente que “supo reflejar en sus obras el ideal de las almas superiores, haciendo el bien por el bien mismo” (Puga García, 1922: 4). El anterior monumento fue una Pirámide, construida en diciembre de 1878 e inaugurada el 7 de enero de 1879, se había proyectado el evento para el 6, pero una copiosa lluvia lo impidió. La conocida hasta entonces como Plaza Central pasó a llamarse “Bernabé Aráoz”. Fue la Corporación Municipal presidida por Domingo Segundo Aráoz, nieto del prócer quien llevó a cabo la obra, una pirámide de base cuadrada sobre dos escalones circulares y en su extremo superior una esfera. En cada una de las caras de la base se encontraba una placa de mármol de grandes dimensiones en las que se escribieron con letras de oro las siguientes referencias: en una al Congreso de 1816, en otra al ejército vencedor del Campo de las Carreras, la siguiente al Gral. Bernabé Aráoz, y en la última a Eustaquio Díaz Vélez, vencedor de Las Piedras. Sus hacedores, en el discurso inaugural dijeron: “es más hermosa que la levantada en Tucumán en homenaje a Belgrano”. A mitad de 1908 se produjo un temblor agrietando la pirámide, que por la magnitud de los daños debió ser demolida, habiéndose perdido los mármoles con las inscripciones cuyo autor fuera José Ignacio Aráoz. En este momento que preocupa que para los “porteños” sea más importante el 25 de Mayo que el 9 de Julio obliga a preguntarnos: ¿dónde está el monumento que nosotros los monterizos hemos dejado como mensaje para las futuras generaciones con motivo del Bicentenario de la Independencia? Es para pensarlo.

Arturo D. Zelaya    

Congreso 122, Monteros

Candidatos

Alberto Fernández, con sus dichos sobre que si tomamos impulso, con Macri saltamos hacia un precipicio: ¿gana algo criticando al Presidente? Sea mentira o verdad que primero se sincere con todo lo que es y lo que dijo y recién critique a sus opositores. Hasta en política para hablar de los adversarios, también hace falta capacidad moral. ¿Hay uno solo que la tenga? Pareciera que Alberto Fernández olvido de todo lo que hizo y dijo, desde que renunció como jefe de Gabinete. En este mundo de falsos y de hipócritas, ¿Alberto Fernández olvidó de todo lo que dijo sobre la ex presidenta Cristina Fernández y de sus funcionarios? De una vez por todas debemos desenmascarar a los mentirosos e hipócritas. Para salir de las dudas, todos los que pertenecen a los poderes ejecutivos, legislativos y judiciales deberían someterse a una rinoscopía. De todos los políticos que aseguran que van a sacar al país adelante, ¿alguno aclara concretamente cómo? Cuando le preguntaron a Macri cómo sería su gobierno si lograra la reelección respondió que aplicaría todas las medidas que aplicó hasta ahora, “pero que seguiría con lo mismo, sólo que lo haría en menos tiempo y más rápido”. ¿Locura, soberbia terquedad, o supina incapacidad? ¿Alguien duda quien va a ser el presidente si llegara a ganar Alberto Fernández? Estamos o no entrampados con las dos alternativas para los próximas elecciones: ¿nos quedamos con los que se robaron el país o nos quedamos con el que propició y nos llevó a donde estamos: mayor endeudamiento, ahora con el FMI? Deuda vil, que no podremos pagarla en el tiempo que nos dieron. Mentiras en todo lo que nos prometió, hasta cuando habló de pobreza cero. ¿Qué quiso decir cuando dijo nunca más retenciones para los que trabajan? ¿Nos estaba haciendo una broma de mal gusto? ¿Es cierto o es mentira lo que una señorita le dijo a Manzur: “señor gobernador, en Tucumán no somos libres, usted compró votos”. ¿Tenemos alguna alternativa, tanto si gana Macri o Fernández? ¿Qué posibilidad habría de que no vote nadie? A los jubilados que cobramos menos de la mitad para no ser pobres, ¿tendrá alguna vez la capacidad y la hombría de hablarle y explicarles por qué no habla de ellos? ¿Qué van hacer los Gobiernos con los empleados truchos? ¿Qué va a pasar con la inflación, con las cargas impositivas que literalmente ahogan?, ¿qué van hacer con la perdida adquisitiva de los salarios?, ¿qué van a hacer con la droga y la inseguridad? ¿Qué van a hacer los dos candidatos? La única certeza es que de los dos candidatos a la presidencia, ninguno es una opción para los  argentinos. Es lo que debemos enfrentar pero: ¿cómo?

Héctor Leonardo Bravo 

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Nuestra independencia

Aprovecho el exacerbado sentimiento patriótico que nos invade en estos días, despertados por los emotivos festejos del aniversario de la Declaración de la Independencia. Como simple lector de nuestra historia, quiero referir sobre aspectos desconocidos, ignorados, olvidados u omitidos, ocurridos en tal ocasión -pido perdón a los historiadores-, que son fruto de anárquicas lecturas y de la prédica del prestigioso historiador Antonio Pérez Amuchástegui quien afirma que: “La historia argentina ha sido escrita en Buenos Aires, por los de Buenos Aires, para Buenos Aires”. En base a ello deseo aclarar, el sentido y las razones del texto con que se redactó dicha declaración, que no refiere “a las Provincias Unidas del Río de la Plata”, como se reproduce en múltiples publicaciones y textos de enseñanzas, sino “a las Provincias Unidas en Sud América”, que se explica porque los representantes del Alto Perú y de nuestro Norte, en consonancia con lo informado por Belgrano, recién regresado de Europa, destacando el restablecimiento de las  Monarquías Absolutas, como sucedió en España con Fernando VII, querían consagrar esa forma de gobierno, proponían como Rey a un descendiente de los Incas y como sede de la capital al Cuzco; propuesta que fue desechada. La otra misión que debían cumplir los diputados, fue la redacción de una Constitución, que cumplieron recién en 1819, sesionando en Buenos Aires, que por su carácter unitario, fue rechazada por las provincias y nunca puesta en vigencia. Causa inicial -sumada a otras-, del largo retraso de la organización institucional del país como una unidad territorial, regida por una Constitución y un gobierno elegido por el sistema representativo, republicano y federal. También quiero recordar que en tiempo contemporáneo, ocurrió un hecho, a mi juicio de extrema gravedad institucional. En los preparativos de los festejos del Bicentenario del acontecimiento más trascendente de nuestra historia, el entonces Gobierno nacional, ignorando y cuestionando 199 años de su consagración y universal reconocimiento, envió a nuestra ciudad a un secretario, para organizar un foro que debatiría el verdadero lugar y fecha en que ocurrió el magno acontecimiento, gestión que contó con la sumisa, inexplicable e inadmisible colaboración del gobierno provincial y de dos Universidades locales. Una vez más y gracias a la falta de tiempo, no impusieron ese criterio, caso contrario, hoy estaríamos festejando la magna fecha fuera de Tucumán y en otra fecha. En tales circunstancias no recuerdo de ninguna protesta,  reclamo, rechazo o proyecto de repudio a esa gestión por el legislador, supuesto representante del partido político más respetuoso de la institucionalidad, víctima inaugural golpes de estado y de reiteradas frustraciones y solitario juzgador de genocidas, quien convertido en juez descalificador del presidente Macri, solicita a la institución que integra una absurda e ignominiosa declaración en contra del mandatario surgido de una coalición integrada por el partido al que dice pertenecer; el que después de más de 70 años, pareciera que va a concluir el mandato que le dio el pueblo.

Adolfo Poliche

Calle Oeste 91, Yerba Buena