La Fiscalía de Feria, a cargo de María Fernando Bahler, decidió cerrar el paso de los vehículos para resguardar el lugar de la tragedia y ante el riesgo de algún derrumbe, como lo habían advertido técnicos de la Dirección Provincial de Vialidad (DVP). La medida judicial, en el inicio de la investigación por la muerte del operario Jorge Ariel Barrionuevo, a causa del derrumbe del terraplén del puente del río Muerto, modificó el ritmo de vida de los residentes del cerro San Javier, al oeste de la capital. La habilitación del tránsito está condicionada a la pericia de un especialista de la Policía, tarea que se podría concretar hoy.

“Tenemos dos opciones de circulación para llegar a nuestras casas (ubicadas en el lado oeste del puente): pasamos por Raco y bajamos por San Javier, o subimos por Villa Nougués. No nos quedan otras alternativas”, explicó Jorge Tobar, quien cruzaba el puente para buscar su camioneta. El vecino tuvo que dejar su vehículo en el lado de la rotonda de El Corte, ya que había salido de su vivienda antes del deslizamiento de la tierra. “Ahora, debemos hacer 40 kilómetros más; una hora fácil de recorrido”, enfatizó.

“Aquí, es normal el accidente de los que vienen bajando a toda velocidad (por el cerro). He visto tres siniestros desde que vivo aquí (El Corte), hace nueve años; autos que volaron y chocaron contra los postes de la luz. Han perdido dirección en el puente”, añadió.

CAMINANDO. Hillen y Medina se movilizan entre la zona perimetrada del puente del río Muerto. la gaceta / fotos de hector peralta

Celia Medina y Susana Hillen, juntos con unas niñas, pasaron la plataforma sobre el río Muerto cargando unas bolsas. “En mi caso y de varias vecinas que están paradas en la otra punta (oeste), no nos animamos a ir con el auto por Villa Nougués, menos con la niebla de hoy (por ayer). Lo hice con un amigo antes y demoramos una hora y media”, expresó Celia.

“Yo no sé manejar en montañas. Y Raco es más lejos”, acotó Susana.

Medina y Hillen advirtieron a la vez que en la orilla sur de la ruta 338, a la altura del puente, un árbol grande “está sosteniendo el terraplén”. “Tienen que apuntalarlo. Sin no lo hacen, se nos caerá el puente en este lado”, enfatizaron.

“Hace muchos años que venimos reclamando mejoras en el puente, como el apuntalamiento”, añadió Medina, integrante de un centro vecinal.

En las redes

Desconcierto. Preocupación. Enojo. Y paciencia (si se puede). Esas son algunas de las sensaciones que flotaban ayer en los grupos y redes sociales de los vecinos de El Corte, luego de que se produjera un desmoronamiento de tierra en las bases del río Muerto, y provocara la muerte de una persona y dejara herida a otra.

TRAGEDIA. Los bikers consultan a los agentes de la Guardia Urbana de Yerba Buena y de la Policía sobre el hecho. LA GACETA/ HÉCTOR PERALTA

“Nos explicaron que, hasta que concluyan las pericias, no habilitarán el tráfico vehicular. Y eso podría extenderse hacia el lunes. He quedado aislado en mi casa”, cuenta Ramiro Juliá, uno de los muchos vecinos que viven puente arriba. Al cierre de esta edición, solo estaba permitido el tránsito peatonal y en bicicletas o motos.

Para evitar ese trayecto, Juliá añade que muchos habitantes optaron por dejar sus vehículos río abajo, y movilizarse a pie hacia sus hogares, o viceversa. Por ello, la Guardia Urbana Municipal de Yerba Buena fue desplegada en la zona, y les aseguraron que permanecerá durante la madrugada. Pero amén de los trastornos, la muerte del operario reavivó la exigencia de los vecinos de que se construya un nuevo puente. En la Policía también afirmaron que habría custodia para los autos que quedaban estacionados a la orilla del camino, en ambos lados.

Caminos alternativos. PARA LLEGAR A SUS CASAS, EN EL LADO OESTE DEL PUENTE, LOS VECINOS PUEDEN SUBIR POR VILLA NOUGÉS O BAJAR POR RACO Y SAN JAVIER.

Desde marzo de 2015, cuando una tormenta arrastró los muros de hormigón que habían sido construidos alrededor de una década atrás por la Dirección Provincial del Agua (DPA), los habitantes han insistido ante las autoridades locales, provinciales y nacionales sobre esa necesidad. Ayer, ingresaron su petición al sitio Change.org.