Cartas de Lectores

Alfredo CovielloAlfredo Coviello fue un excelente médico, investigador, docente y amigo. Su vida transcurrió en los laboratorios de investigación, en las aulas de la Facultad de Medicina de Tucumán y de muchos otros centros universitarios de investigación que recorrió a lo largo de una vida dedicada a los demás, sobre todo en la búsqueda de…

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Alfredo Coviello

Alfredo Coviello fue un excelente médico, investigador, docente y amigo. Su vida transcurrió en los laboratorios de investigación, en las aulas de la Facultad de Medicina de Tucumán y de muchos otros centros universitarios de investigación que recorrió a lo largo de una vida dedicada a los demás, sobre todo en la búsqueda de la excelencia profesional, personal y docente. Quienes tuvimos de ser sus amigos durante décadas, admiramos un estilo de vida particular, no siempre coincidente con los patrones establecidos, pero llenos de humanidad, sapiencia, sentido común y valoración del término “amigo” en todo el profundo sentido que esta situación conlleva, sobre todo en los momentos difíciles del otro, en los que puso el hombro y el consejo además del apoyo institucional y personal. Trabajó  hasta los últimos días de su vida produciendo intelectualmente para los demás una obra que quedara en el recuerdo de todos aquellos interesados y practicantes de la investigación científica. Tuve el honor de ser su amigo, colega, compañero de horas buenas y no tanto a lo largo de una larga trayectoria universitaria en la que hubo momentos de premios y dulzuras o otros agrios y desagradables y èl siguió su trabajo y su amistad impertérrito como si nada ocurriera a su alrededor. Siempre adelante y convencido de sus razones para vivir y su condición de hombre de ciencia al servicio de los demás. Con él caminamos y corrimos juntos en el viejo parque 9 de Julio, lo acompañé en horas tristes y de contratiempos y cuando me tocaron alguna de esas situaciones a mí, su retribución de poner la mano en el hombro fue de cien veces lo que yo en algún momento pude hacer. Me enseñó cosas que no están en los libros y que hacen al hombre de bien  a tener palabra y conciencia de lo que se debe hacer como norma de vida. Discrepamos en muchas cosas y no pocas veces, pero con el respeto que se merece el otro en lo ético y en lo profesional y trabajamos años juntos en el campo de la Bioética de la Investigación que tanto le preocupaba y nunca tuvimos con èl y los otros integrantes del equipo un dictamen compartido o en disidencia, trabajando en un ámbito íntegro y pleno de  seriedad. Hoy despido a un amigo y a un maestro.

Armando M.  Pérez de Nucci

San Luis y San Martín  Country Golf

Yerba Buena

Bloqueo a Cuba

¿Y ahora qué? La Asamblea General de la ONU se pronunció en contra del bloqueo a Cuba que viene ejerciendo EEUU desde tiempo ya inmemorial. 187 votos a favor de Cuba, entre ellos el de Argentina. Los 3 votos en contra del levantamiento: EEUU, Israel y.. Brasil. Para pensar en ese eje de la discordancia con “el resto del mundo”. Las abstenciones de Colombia y Ucrania no tienen relevancia. ¿Habrá un tiempo en el que pronunciamientos tan amplios como este que acaba de votarse en Naciones Unidas sean operativos y no un clamor en el desierto cuya arena la proveen una minoría de sólo 3 contra 187?

Carlos Duguech

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Hospital centro de salud

Como ya he expresado en cartas anteriores, el Hospital Centro de Salud sigue en la misma situación de precariedad o peor que en años anteriores. Contamos a la fecha y como cuando Celestino Gelsi inauguró el hospital hace 57 años (18/8/1962), con los mismos seis quirófanos de entonces; no tenemos desde hace cinco años seriógrafo (aparato de rayos X para estudios del tubo digestivo); no se realizan cirugías cardíacas desde hace más de seis meses porque está rota la bomba de circulación extracorpórea y no hay dinero para su reparación o comprar una nueva, con el consiguiente riesgo de que alguien muera en la espera de una cirugía cardíaca (la corrupción mata).  No hay desde hace varias semanas, contraste endovenoso para realizar tomografías. Y podría seguir ennumerando muchas carencias más. Sin embargo, sí hay dinero para trasladar a un costo millonario a la intendente de La Matanza, en el avión sanitario (la señora no puede ir en un avión de línea). También hay dinero para hacer un megaasado proselitista para 6.000 personas. Y sobra dinero para en época preelectoral, repartir en el hipódromo  entre la población vulnerable, subsidios destinados a la compra de votos. Por esto, no me sorprende que el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, califique a Tucumán como la peor provincia de la Argentina.

Jesús María Amenábar

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Sin agua

Resido en Balcarce al 1000 de esta ciudad y no poseo agua en todo el día, al igual que mis vecinos. No adeudo en la SAT y dicha empresa me cobra el servicio como si lo proveyera. ¡Inaudito! Estamos rodeados de agua en descomposición y residuos cloacales en las calles circundantes, pero carentes de agua potable en nuestros domicilios. Solicito por este medio dar solución inmediata a esta sufriente irregularidad. Existe documentación probatoria de las gestiones realizadas en la empresa.

Teresa Aredes

Balcarce 1.088

San Miguel de Tucumán

Muro de Berlín

En marzo de 1988 presenté en la Facultad de Filosofía y Letras mi tesis de licenciatura “El Muro de Berlín en la Narrativa Alemana”. En las conclusiones expresaba: “Berlín se encuentra hoy a la espera de grandes cambios. Los jóvenes del sector oriental han comenzado a manifestarse abiertamente contra el régimen (…). La Iglesia ha asumido (…) el papel de vocero de los grupos manifestantes (…). Los intelectuales han promovido multitudinarias movilizaciones (…)”. El Muro cayó 1 año y 8 meses después. Al tiempo, en 2006, se estrenó la película “La vida de los otros”, que se llevó el Oscar al mejor film extranjero. A partir de entonces comencé a caminar Berlín de otro modo, buscando los lugares que aparecían en esa historia. Algunos se mantenían como yo los había conocido, otros ya habían sucumbido a los cambios. Llegué por primera vez al Cuartel General de la Stasi y entré en medio de bulliciosos contingentes estudiantiles y muchas parejas mayores que se sostenían unos a otros. Un cartel a la entrada invitaba a enviar un pedido de informes (las copias estaban allí) por si existía la sospecha de tener en el temido archivo una carpeta (Akte) con información personal. Hice la recorrida del inmenso lugar, escalofriante. Al salir un impulso me llevó a tomar un formulario. Había conocido gente de Alemania Oriental: en 1981, en el Tiro Federal de Tucumán, había actuado como “traductora” de la delegación de ese país. Esos deportistas me contaron sus experiencias personales con el Muro y fueron esas conversaciones las que me llevaron a elegir ese tema para terminar mis estudios en Letras. Escribí mi tesis en la Universidad de Colonia, y estando allí crucé tres veces el Muro entre 1987 y 1988. Enviaba cartas a Berlín Oriental, y había conocido en Colonia gente que se había asilado en Alemania Federal. Me llevó un largo tiempo decidirme a enviar mi pedido de informes (¿había una Akte con mi nombre?), el que entregué personalmente en una visita a Berlín. Dos años después, con horror, comencé a recibir información en mi casa. En Princeton. Fotocopias de mis cartas habían sido encontradas en las Akten de ciudadanos alemanes orientales. Fotocopias de fotografías en Tucumán. Y una promesa de la oficina gubernamental: seguirían buscando. Hace dos años, después de haber conmemorado con mi marido en las calles de Berlín los 25 años de la caída del Muro, después de haber presenciado en junio de 1990 el momento en el que el “verdadero” Checkpoint Charlie era levantado (hoy reside en un museo en un barrio berlinés), después de haber recorrido en cada viaje un lugar más que rememoraba un infierno, llegó a casa un nuevo informe: en un documento la Stasi ordenaba que con fecha 8 de septiembre de 1988 se comenzara a seguirme en la ciudad de Colonia, donde continuaba estudiando. Dos días antes, el 6 de septiembre, yo había volado de regreso a Tucumán.

Lisi Barros-Sehringer

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Un asado, un templo

Hemos leído en LA GACETA que el gobernador de Tucumán, en un almuerzo con una parrillada completa de asado para 5.000 personas en un acto político agasajando al entonces candidato a presidente, gastó 30 millones de pesos; a los pocos días publicó un listado de “desinteresados y altruistas colaboradores” con sus nombres, apellidos y repartición donde trabajan, que donaron cada uno 50.000 pesos para pagar el asado. El 4/12 hemos leído en LA GACETA un completísimo y brillante informe de la historia del templo de San Francisco y que se iniciaron los trabajos de reparación y recuperación de, tal vez, una de las últimas joyas de los tucumanos. Y nos hace saber también que se lanzaron bonos de 100, 500 y 1.000 pesos para que nosotros, pueblo, incluidos los jubilados y pensionados, compremos los bonos y con ello poder pagar materiales y mano de obra. Nos dice también la nota que sólo para abrir la nave central del templo se necesitan 7 millones de pesos. Si ese listado de funcionarios y empleados públicos, repito, en un altruista y desinteresado gesto de colaboración juntaron 30 millones de pesos, ahora, con el gobernador a la cabeza y también el intendente municipal con sus funcionarios, ¿donarían 30 o 60 millones de pesos para salvar el monumento histórico y orgullo de los tucumanos que es el templo de San Francisco?

Ángel Ricardo Salguero 

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Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: [email protected],  consignando domicilio real y N° de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.

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