Impactante: así vivieron los tucumanos la fiesta con Alberto y Cristina

Tienen los cuerpos cansados. Las remeras hace horas que forman parte de su piel. Vuelven cansados, agotados, exhaustos, agobiados, pero si hay un músculo que no descansa es el que forma las sonrisas en sus caras. Vuelven porque volvieron, algunos volvieron a la plaza de Mayo después de casi cuatro años, de la noche más…

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Tienen los cuerpos cansados. Las remeras hace horas que forman parte de su piel. Vuelven cansados, agotados, exhaustos, agobiados, pero si hay un músculo que no descansa es el que forma las sonrisas en sus caras. Vuelven porque volvieron, algunos volvieron a la plaza de Mayo después de casi cuatro años, de la noche más triste de 2015, muchos más son los militantes tucumanos y tucumanas que volvieron para volver, para ver la fiesta histórica que fue esta noche, la fiesta nacional y popular que millones de argentinos celebran.

Con latas de Quilmes, de Schneider, con el brindis por una Argentina mejor a flor de piel, Las Mujeres del Frente de Todos Tucumán, Sadem (Sindicato de Músicos de Tucumán), H.I.J.O.S. Tucumán, el movimiento VOS y militantes de todos los rincones de Tucumán han juntado la plata para alquilar los colectivos, peso a peso, primero para la seña, después para completar el viaje, y dieron marcha al viaje más esperado el lunes a las dos de la tarde.

En cada parada técnica para descansar las piernas del viaje, las gargantas tucumanas cantaron en las rutas argentinas: “Néstor, mi buen amigo / esta campaña volveremos a estar contigo / Militaremos de sol a sol. Somos los pibes, los soldados de Perón / No me importa lo que digan /los gorilas de Clarín /Vamos todos con Cristina / ¡A liberar el País!”   

Llegados a las ocho de la mañana de este martes, marcharon directamente a plaza de Mayo ya empezando a colmarse de argentinos y argentinas de todas partes, el repertorio no paró de crecer: “¡Presideeeeeeente, Alberto Presideeeeeeente! ¡Alberto Presideeeeeeente! ¡Alberto Presideeeeeeente!”, “¡Adonde están! ¡Que no se ven! ¡Los que decían que no íbamos a volver! ¡Adonde están!”, “¡Néstor no se murió! ¡Néstor no se murió! ¡Néstor vive en el Pueblo la puta madre que lo parió!

Son testigos privilegiados de este 10 de diciembre de 2019 histórico para la República Argentina: el humo de los choripanes, las latas, las colas interminables en los baños químicos, el alivio del calor al meter las patas en las fuentes de la plaza como en el 45, a descansar mientras ya sonaba Sudor Marika, a la espera de Lito Nebbia en uno de los momentos más emotivos de la noche. Son los tucumanos y tucumanas presentes en plaza de Mayo, los que viajaron más de 1200 kilómetros, los que pidieron permiso en el laburo, los que viajaron con la esperanza de volver a tener laburo, los del Viajantes también, son ellos y ellas los que cantan: “Dicen que viajando, se fortalece el corazón / Pues andar nuevos caminos, Te hace olvidar el anterior, / Ojalá que eso pronto suceda / Así­ podrá descansar mi pena / Hasta la próxima vez”.

Es el suspiro que llega antes del único momento de tensión en la espera: son las ocho de la noche, muchos empiezan a preocuparse porque el colectivo de regreso a Tucumán sale a las 22, y porque todavía Alberto y Cristina no han hablado. Los mensajes se replican en el grupo de WhatsApp “Viaje a la asunción de FF” con 70 participantes compartiendo emociones, ubicaciones, datos, consejos, videos, mensajes, audios, más videos, llantos, sonrisas, canciones, sensaciones. Es entonces cuando salen ellos: el presidente Fernández y la vicepresidenta Fernández de Kirchner.

Ahí es cuando comprenden que todo el viaje ha valido la pena, que todas las horas de pie, que todo el aguante al compás de Resistiendo con Aguante Tucumán, con Sol Aráoz Mariño al frente, con Matías Geria y un viaje tan especial en su vida, con la wiphala cortando el cielo de 9 de julio, cuadros de Cristina, banderas, remeras, el temor a que se termine la batería del celular y no sean capaces de registrar lo que registra el celular de Luis Goñi: la fiesta de fuegos artificiales al compás de Jijiji del Indio Solari iluminaron sus miradas y las lágrimas también.

Son los tucumanos y tucumanas que esta noche ya están en la ruta nuevamente, agobiados, exultantes, cansados, acelerados, con sueño, pero sin saber si podrán dormir después de todo lo vivido. Lo explica en un audio agitado José Tripolloni, de Monteros: “Ha sido un día que quedará en la historia porque volvimos y volvimos mejores, fue una experiencia muy gratificante venir desde 1.200 kilómetros en un colectivo con los compañeros y compañeras que por 4 años hemos padecido las políticas más brutales, neoliberales que han hambreado al pueblo argentino”.

Y todavía con aire registra: “No sólo han perseguido y han metido presos compañeros sino que nos han demonizado, nosotros siempre hemos salido a pedir por Santiago Maldonado, por Nahuel, contra la ley previsional, hemos salido a la calle, hemos resistido y estamos muy contentos de poder haber  venido hoy hasta acá. Si lo hubiésemos visto por el Facebook, por la tele, hubiese sido distinto, así que muchos compañeros sin una moneda, contando los billetes y hasta pidiendo prestado pudieron venir. Muy emocionado y la verdad que un día que quedará para la historia”.

O las palabras de Marcos Daniel Novakovich: “Persecuciones, el odio, racismo, violencia, las muertes, gatillo fácil, el desprecio a cada persona que no tuviera la elite de ellos, se resistió mucho. Para los que resistimos de una forma y para los que salieron a pelearla de otra es un día glorioso para la democracia grande, la democracia de todos y todas. Me da mucha alegría ver que tenemos un Presidente que nos entiende y va a cuidar por 4 años este maravilloso país, va a comenzar una nueva era de justicia, de lealtad, de racionalismo para todos”.

“Estoy contento de ver cómo la militancia salió a enfrentar cada cosa, a resistir y mostrar que somos dignos de construir un país como el que merecemos, un país como el que soñamos todos. Es una alegría saber que disfrutamos este día que va a quedar no sólo para la historia sino para el corazón de todas las generaciones”, remata Novakovich, mientras a su lado el joven Matías Geria le pone el broche de oro a la noche: “La verdad una fiesta tremenda, no se podía esperar menos. Cuatro años y un par de días que estábamos esperando. Alberto y Cristina son unos maestros. Faltó que llegara bien el sonido, pero nada más que eso. Ha sido tremendo la cantidad de gente. Me llamó mucho la atención la cantidad de indigentes pidiendo en la puerta del Indec. Esperemos que no pase esto nunca más. ¡Volvimos!”



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