Objetivo Tokio 2020: Emmanuel Lucenti viaja para prepararse en Georgia

Pasaron Beijin 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016, pero no se conforma y va por más. Emmanuel Lucenti se encuentra en su cuarto ciclo olímpico y tiene la idea fija en la cabeza: luchar en Tokio 2020. Es por eso que el judoca tucumano hizo una gran apuesta, partirá junto a su pareja…

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Pasaron Beijin 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016, pero no se conforma y va por más. Emmanuel Lucenti se encuentra en su cuarto ciclo olímpico y tiene la idea fija en la cabeza: luchar en Tokio 2020. Es por eso que el judoca tucumano hizo una gran apuesta, partirá junto a su pareja y su hijo rumbo a Georgia, por los próximos dos meses, donde se entrenará y competirá en busca de la clasificación a los Juegos Olímpicos.

“Yo me tengo que adaptar al presupuesto que tengo. Las estadías, los vuelos, la comida. Hay muchas cosas que por ahí desde afuera no se ve, pero las paso yo solo. Por ahí demoro 30 o 40 horas en llegar a un lugar y esas son cosas que también van perjudicando el rendimiento”, cuenta Emma en diálogo con eltucumano.com. “Entonces por eso me voy a Georgia, a Tbilisis, surge por eso. Me quedan los últimos seis o siete torneos puntuables para Tokio, y si ya llegué hasta acá, ya quiero hacer el esfuerzo hasta lo último”, agrega el tucumano quien partirá junto a Agostina, su pareja, y su pequeño hijo Camilo

“En Georgia combina que hay un excelente nivel de judo y el costo de vida es similar al de acá. Sería lo mismo. Así que los últimos ahorros los pongo para ver si en estos dos meses y medio puedo ir, no desplazarme tanto con los viajes y luchar con gente de otros estilos, de otros países que hacen un jugo poquito diferente al nuestro”, especifíca.

Lucenti competirá en Francia y Alemania en febrero, en Marruecos y Rusia en marzo, y en Georgia y Turquía en abril. Luego finalizaría con el Panamericano en Canadá, también en abril. “Ya después de eso habrá que ver qué posibilidades tengo para ver a Tokio y ya ver cómo continúo”, señaló.

La espalda y una maldita lesión que lo marginó un tiempo

Emmanuel no la pasó bien en los últimos tiempos. Una lesión en su espalda lo marginó del tatami durante un tiempo y todo se hizo complicad: “En España, en julio de 2018, tuve un episodio bastante grande, grave, y prácticamente no podía moverme. Ha sido muy muy fuerte el dolor en ese viaje”, relata.

“Tanto tiempo de entrenamiento tiene sus consecuencias. Empecé a entrenar en el gimnasio de Parajón y lo primero que busque fue sacar el dolor. Ya venía mi hijo en camino y necesitaba estar bien para estar con él. De a poco fui mejorando, aguantando más carga, siempre con dolor, lógicamente. Me fui metiendo en 2019 en los torneos que podía, para tratar de acortar la clasificación a Tokio 2020, ya que la mitad de la clasificación ya me la perdí. Necesitaba hacer puntos y era la mejor forma de tratar de ir metiéndome en los torneos”.

Luego contó: “Lógicamente luego de una lesión así no es fácil volver. Más cuando la resonancia era de una persona que ya no podía seguir haciendo deportes, pero lo que más me molestaba era el dolor. De a poco volví, tuve episodios que me hicieron bien a la cabeza, como el Campeonato Nacional o el torneo que gané en Ecuador, ganándole al medallista olímpico y mundial en semifinal, y justo era el día del padre, como agregado. Luego tuve combates muy buenos que los perdí faltando muy poquito u otros que no pude entrar en competencia.

La paternidad y el cambio de vida

Hace apenas unos meses, Emmanuel se convirtió en papá: “Camilo es lo que más quiero en la vida. Estoy súper feliz, con sensaciones nuevas que son incomparables, no tienen precio. Siempre esperé un hijo y esto no tiene comparación. Aparejado a esto viene mi carrera deportiva, que también es mi trabajo aunque no lo veo así. El judo para mi es una pasión, el aire que respiro. La llegada de Camilo fue un cambio de vida, pero gracias a la ayuda de mi mujer lo pudimos sobrellevar y tratar de hacerlo lo mejor posible”, cuenta alegre.

El objetivo es Tokio 2020, ¿y después?: “Después me voy a tomar un gran descanso. No sé si le voy a poner fin a mi carrera, pero no voy a seguir compitiendo como lo estoy haciendo ahora. Puedo hacerlo pero como hobbie nomás. Así que esto es mi último proceso olímpico. Estoy orgulloso de la carrera que hice y si el tiempo volviese atrás, no cambiaría nada. Lo haría de la misma manera, no me arrepiento de nada. Estoy feliz de haber pasado por las situaciones que pasé, las buenas y las malas”, sentenció Emmanuel Lucenti, quien partirá el domingo, junto a su familia, con destino Misiones. Ahí, ayudará a la Federación de Judo local con una clínica y posteriormente viajará con destino final Georgia, donde se preparará para cumplir su último sueño olímpico. 

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